La capital de los Países Bajos aprobó una regulación municipal que parece salida de una distopía: a partir del 1.° de mayo de 2026 será ilegal cualquier tipo de publicidad de productos catalogados como «de alto impacto climático» en los espacios públicos.
La decisión fue impulsada por concejales del Partido por los Animales (Partij voor de Dieren) y GroenLinks (Izquierda Verde), y aprobada por el Concejo Municipal con 27 votos a favor sobre 45 escaños. La medida quedó incorporada en la normativa local (APV), transformando en obligación legal lo que hasta ahora eran acuerdos voluntarios con operadores publicitarios.
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