Pese a que el informe anual reporta un incremento del 8,5% en las víctimas mortales, el gobierno vendió un «progreso» ficticio en Nueva York echando mano a un parcial recorte semestral.
Mientras el sector privado sostiene los privilegios de una burocracia estatal feminista, el gobierno socialdemócrata impulsa un referéndum que amenaza con liquidar la escasa libertad y soberanía que le quedan a la nación.