El progresismo latinoamericano se sostuvo sobre nombres propios: Chávez, Lula, Evo, Cristina, Mujica, Correa. Ellos fueron quienes manipularon, con talento, las emociones del pueblo y consiguieron, en su época dorada, que les compraran sus discursos irracionales y contradictorios.
Sin embargo, no hay relevo: algunos murieron, otros envejecieron y varios quedaron fuera de juego político por corruptos. ¿Los reemplazos? No pueden decir una frase sin tartamudear.
Lo cierto es que sin liderazgos fuertes, el relato…
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